¿Qué es un fantasma?

El insomnium (equivalente en griego a enupuion) y el visium (equivalente en griego a phantasma) son expresiones oníricas de una experiencia presente o anterior, como una frustración física o psicológica, y no requiere una interpretación particular. - Historia de la Superstición, Jean-Claude Schmitt, ed. Crítica, p. 91

Según la investigación de Schmitt, la palabra somnium se convirtió en el término genérico para designar el sueño en la cultura cristiana, y la palabra phantasma en el nombre emblemático del mal sueño, engañoso o diabólico. Esto nos habla de cómo el cristianismo (a partir de San Agustín) popularizó la distribución de tres tipos de sueño:

  • Sueño verdadero: Inspirado por Dios, sólo lo tienen los reyes "buenos", santos y monjes.
  • Sueño falso (phantasticæ Illusiones) inspirados por el Diablo, los tienen los hombres malvados y en ocasiones algunos Santos cuando el Diablo intenta engañarlos.
  • Sueño de origen Humano: El cristianismo les achaca lujuria o excesos como el de la bebida, el Diablo también tiene ligeras influencias por aquí.

De modo que los fantasmas son pura fantasía (phantasma-phantasticæ), visto desde el punto de vista etimológico, fantasma no es más que un mal sueño, una alucinación desagradable. Para el cristianismo no era más que una pesadilla inspirada por el Diablo.

El término hoy en día es más bien utilizado para denominar apariciones "etéreas" de espíritus o "almas en pena" que suelen deambular luego de haber fallecido su cuerpo físico. Los pretendidos estudiosos del tema (llámense parapsicólogos, cazafantasmas o investigadores de lo paranormal) hacen definiciones que resultan una verdadera contradicción, y que sujetos nosotros a las leyes físicas y químicas podemos poner en evidencia que tales apariciones probablemente no son otra cosa que alucinaciones (en su caso más real).

Podríamos definir el término fantasma como la representación visual, acústica o táctil del cuerpo no físico de una persona fallecida que, por diferentes motivos o circunstancias de su transitar como ser humano por el mundo de la vida, se ve aferrado a la misma bajo otra forma de existencia no física, manifestándose de diferentes formas ante seres humanos (familiares o amigos dependiendo del grado de vinculación entre ellos u otras personas y desconocidas para éste ente) y en determinados lugares dependiendo de la carga psíquica existente para ellos y en ellos.

Esta primer definición incurre en el error de afirmar que un "fantasma" es una "representación" visual, acústica o táctil de un cuerpo NO físico de una persona … Por tanto que representación puede ser de igual modo una ALUCINACIÓN, pero, ¿cómo podemos TOCAR algo que NO es físico? ¿Cómo podemos escuchar un sonido (que se esparce en la materia física) que proviene de algo NO físico? ¿Cómo podemos ver algo que NO es físico? El problema con lo NO-FÍSICO es que no puede ser percibido en forma material. En ese sentido es imposible que una cámara fotográfica logre captar tales fantasmas, ya que el mecanismo con el que son diseñadas funciona de una forma simple para impresionar la luz en una película para formar la imagen.

Si la luz se refleja en un objeto, entonces el objeto está FÍSICAMENTE presente y es materia, de modo que tanto el ojo humano como la cámara fotográfica pueden "verlo", salvo el caso de los materiales que no reflejan los tres espectros de la luz a los que somos sensibles. En el caso de los gases como el oxígeno por ejemplo, no pueden ser vistos, pero sí percibidos y cuantificados. ¿Por qué entonces hay ocasiones en que una cámara fotográfica puede tomar impresiones de la luz en las que aparece un fantasma que nadie en ese momento vio? Lo más probable es que tales "apariciones" no sean otra cosa que pelusa, basura, insectos fuera de foco o reflejos no previstos de la luz (los tan llamados charolazos). ¿Y por qué habiendo tanto cazafantasmas, ninguno de ellos ha logrado atrapar uno? El aire no se ve, pero es posible guardar un poco dentro de una bolsa de plástico nylon (¿no pueden hacer lo mismo con un fantasma?). Algunos traficantes de misterios como Carlos Trejo afirman que es necesaria una película ASA 400 para poder fotografiar con precisión a un fantasma, al parecer con el pretexto de que el ASA400 se usa para tomar fotografías en condiciones de iluminación escasa, el ASA400 tiene mayor sensibilidad a la luz y se cuenta entre las películas "rápidas". ¿Y por qué no usar una película ISO800 o de mayor rapidez? La explicación ni Carlos la conoce.

En la obra 'Las Fuerzas Físicas de la Mente' (Editorial Sal Térrea, 1969), Oscar González Quevedo define el concepto de Fantasmogénesis como 'el fenómeno de la producción ectoplásmica de un fantasma, al menos en apariencia entero, de persona, animal o cosa. El fantasma tiene cierta consistencia material, aunque es más o menos tenue, transparente, con poquísimo peso con relación al modelo reproducido. No es necesario decir que ocurrieron fraudes y tentativas de engaño, lo que dio mayor mérito a la comprobación de los fenómenos auténticos. La formación del fantasma es un fenómeno de ideoplastia, plastificación externa de la imagen inconsciente que tiene el médium, y dependiente de éste en todo: peso , materia, movimiento, sensibilidad, etc. Este fenómeno está, por lo tanto, clasificado entre los extra-normales'.

Esta otra afirmación de nuevo falla al definir al "fantasma" con una cierta consistencia material (pero anteriormente y de principio se definió como NO-FÍSICO), no establece su peso exacto, afirma que es ligero (¿en qué se basan para hacer tal afirmación?). Otro error encontrado en este mismo párrafo es el de afirmar que ha habido mérito a la comprobación de los fenómenos auténticos. Además redefine al fantasma no cómo un espíritu o alma en pena, sino como una proyección "material ligera" de su origen (que conste, dijeron antes que NO era FÍSICO). De modo que puede haber fantasmas de gente viva, o lo que quizá sea conocido como "bilocación". Esta última vacilada parece violar la ley de la conservación de la materia y la energía.

Este otro párrafo es una pretendida prueba "científica" de que el cuerpo etéreo existe, ¡y presuponen que pesa 150 gramos! Me pregunto si sólo eso será un planteamiento especulativo. Luego de nuevo (como en todos los casos de lo paranormal) la irracionalidad trata de explicar lo que la ciencia "aparentemente" no ha explicado hasta el momento; "simplemente es el cuerpo etéreo".

El cuerpo astral, conformado por el mental, el emocional y el espiritual, tiene la capacidad de 'despedirse' de sus seres queridos y de recorrer el mundo físico volando, así como los hechos que experimentó en vida. Una vez que el cuerpo astral hace lo que cree que tenía que hacer (en nuestra vida y en nuestro mundo de Vida), el cuerpo espiritual lo abandona y asciende a la dimensión luminosa que se vislumbra en los viajes astrales y en las experiencias de pre-muerte, dejando atrás al cuerpo mental y al cuerpo emocional. El cuerpo mental y el cuerpo emocional, entonces, conforman el cuerpo de lo que conocemos como fantasma o espíritu desencarnado, y este fantasma, sin la insuflación del espíritu esencial, comienza a desgastarse. El fantasma piensa y recuerda, y se puede manifestar y actuar en nuestro mundo físico a través de un médium, una casa encantada o una persona sensible para cumplir una promesa, para instruir o inspirar a un humano vivo, o para conseguir, a través de los vivos, lo que ya no puede conseguir como muerto.

Aunque también estas personas afirman que ha habido manifestaciones fantasmagóricas tales como la de Amity Ville o su equivalente mexicano La Casa de la Calle Cañitas, estas han sucedido sin necesidad de un médium, por tanto parece haber un acuerdo entre cuerpos mentales y emocionales, para hacer lo que les plazca. ¿Será acaso que han dejado el cuerpo irracional en la tierra? ¿Por qué habría servirle algo de los vivos a los muertos? ¿Por qué con todas las alegadas capacidades de los fantasmas necesitan mediadores para realizar sus proezas?

Pero llega un momento en el que el cuerpo mental se despega del cuerpo emocional, y se reúne con el cuerpo espiritual, ya sea para vivir en el más allá o para renacer en la Tierra, y deja al cuerpo emocional solo. Este cuerpo emocional se convierte, al perder la capacidad de pensar y razonar, en un fantasma emocional, que sólo actúa por deseos y emociones, sin saber qué es lo que hace ni qué es lo que quiere, y, dependiendo de sus emociones, actuará sobre los seres vivos de la Tierra. A veces sólo se dedica a vagar e impresionar a las personas sensibles, pero en otras ocasiones llega a causar verdaderos problemas a los vivos. Este tipo de fantasma es el más común, y a él se debe que las religiones de todos los tiempos hayan considerado seres perversos y malignos. Su tiempo de duración en la Tierra puede ser muy largo si está protegido por una estructura material, como una casa o castillo. Son muy asustadizos y débiles e incluso la indiferencia de los vivos pueden llegar a destruirlos.


El cuerpo emocional está más apegado a la Tierra de los vivos y es que más trabajo le cuesta salir del mismo. Mientras se mantenga viva la llama del recuerdo en un mortal sobre el difunto en cuestión, su cuerpo emocional se mantendrá atado al lugar. Somos los humanos, en gran medida, los culpables de mantenerlos aún junto a nosotros en el recuerdo y bajo otra forma de existencia... La representaciones del cuerpo emocional suelen ser fantasmas tristes y neuróticos, carentes de inteligencia que se encuentran atrapados en un mundo al que no le encuentran la salida... Debemos de tener en cuenta que los fantasmas pueden ser incluso reales sólo por el esfuerzo de nuestra imaginación, o pueden ser producto de nuestras supersticiones, inseguridades e ignorancia.