La Ouija (o la tablacuija*)

La tabla Ouija (o tabla cuija como cariñosamente le llaman en México) fue inventado por Elijah Bond y comercializado por la empresa de Charles Kennard en 1890, quien por cierto afirmó que la palabra ouija significaba "buena suerte" en egipcio, nada más falso (de ahí arrastran los charlatanazos la tradición egipcia de la ouija). Cuando la empresa de Kennard quebró, perdió la patente de la ouija y la ganó su exempleado William Fuld, quien después afirmó que ouija era un compuesto de dos palabras que significaban "Si", en francés y alemán. La patente fue vendida finalmente a Parker Brothers.

La tabla consiste simplemente en un tablero (en sus versiones más modernas este tablero deja de ser de madera para ser reemplazado por materiales plásticos). En el tablero hay letras y números, además de la palabra "SI" y la palabra "NO" entre otras que se le han adicionado últimamente, y la acompaña un apuntador que supuestamente señala las respuestas. Cuando el juego comenzó en la antigüedad se usaban tarjetas con las letras y los números impresos, se acomodaban alrededor de una mesa y los participantes jugaban con un vaso de vidrio que servía como apuntador y se denominaba "el juego del vaso" (o vasografía según expertos en basurografía).


Dr. Freakmund Zoid

El problema con la ouija es que siempre debe intervenir una persona o más para que funcione. Y es en esta intervención "sobrenatural" donde las manos del usuario influyen para que revele algún mensaje (aquí donde se puede afirmar que los supuestos fenómenos ocurren por pura sugestión). Lo mismo pasa con los péndulos que usan dijes (que en algún tiempo se llegaron a usar para encontrar tesoros perdidos) y con los huesitos "Y" de los deseos que en ocaciones se encuentran en la carne de los pollos y los cerdos (según el banquete) que se emplean en la radiestecia. La prueba que demuestra fehacientemente que no hay nada de sobrenatural en la ouija y que es superstición y sugestión de la más pura por parte de quienes la usan, es que no han logrado obtener algún tipo de conocimiento que avale sus creencias sobre ella, es decir, no preguntan cosas que ellos mismos no sepan, y ni la ouija o el ente que atraves de ella habla, les responde cual será el próximo número de la lotería o algún dato de tipo científico.

Su juego inicia preguntando a alguna entidad sobrenatural si desea conversar con nosotros. En el supuesto caso de ser afirmativo, el(los) usuario(s) de la ouija entablan una relación con una supuesta entidad (la que contesta) que puede durar uno o más días. Y esta relación puede tornarse conflictiva, demoniaca o incluso dañina. Mucha gente afirma que luego de usar la ouija les comienzan a ocurrir fenómenos extraños que se asocian a los poltergeist o al mismo Lucifer. Y aquí llega otro problema, ¿Porque los ateos y escépticos que juegan con la ouija nunca tienen problemas de ninguna índole? (Al menos nosotros nunca hemostenido respuesta alguna usando la ouija).

Cuando la ouija no parece funcionar, los expertos en el tema afirman que es porque uno de los usuarios no está predispuesto "psiquicamente" y por lo tanto no podrá canalizar energías para que las entidades sobrenaturales se manifiesten. Este tipo de pretextos es muy común en los fenómenos de tipo paranormal, tal como ocurre con los mediums en las sesiones espiritístas y con los contactados en los avistamientos.

Otro argumento que bien puede considerarse para demostrar que la ouija es tan sólo un simple juego supersticioso, es el idioma. ¿Por qué nunca se comunica un espíritu digamos de Portugal con un jugador de la ouija Cubano en Brasil? La capacidad de las supuestas entidades sobrenaturales para hablar el lenguaje de quien usa la ouija parece ser otra propiedad que debería atribuírsele, ¿o es que sólo llama a espíritus locales?