La radiestecia

Quizá de todas las «técnicas de adivinación» que hemos revisado y tenemos en este sitio, nos parece que esta es una de las más estúpidas e irracionales. A continuación veremos porque:

El ejercício básico de esta técnica de adivinación (aunque sus defensores la llamen técnica de indagación) consiste en sujetar un péndulo con los dedos índice y pulgar y según los giros que realice se determina si tal ha de ser positivo o negativo (para resolver preguntas de respuesta binaria).

Cómo funciona:

La técnica en su modo riguroso consiste en usar el péndulo sobre una imagen de espiral en el sentido de las manecillas del reloj, de modo que sea fácil identificar hacia donde es el positivo y el negativo, mientras se sujeta el péndulo con una mano, con la otra se debe apuntar, con el dedo índice hacia al frente de modo que esta sea «la antena», se debe tomar en cuenta también la orientación a alguno de los cuatro puntos cardinales con el objeto de saber cual es la mejor orientación para «captar respuestas» y sensibilizarse a la radiestesia.

Para qué sirve:

Sirve para «indagar o investigar». ¿Indagar qué? Cualquier cosa. ¿Quién responde cuando se hace una pregunta? Nadie. Esto a todas luces parece más bien una indagatoria de soliloquio, ¿es lógico y racional que hagamos preguntas a Nada/Nadie y que Nada/Nadie nos responda? Una vez más el azar se presenta aquí para respondernos, el péndulo, como bien sabemos, no se mueve por sí sólo, sino que nosotros mísmos provocamos que oscile en la dirección que sea. El péndulo puede incluso ser manipulado por nosotros mismos de un modo inconciente para hacer que nos brinde la respuesta que deseamos (al igual que ocurre con la ouija). ¿Por qué no se deja un péndulo colgando de algún soporte que no dependa de sujeción humana y se le hace alguna pregunta para ver que responde? Simplemente porque no produciría movimiento (excepto el inicial que es también provocado por uno mismo).

El pretexto de porque debe sujetarlo una persona es que esta misma funciona como receptora, lo que no explican los defensores de esta creencia es por qué no funciona igual la persona como receptora sin tener que tocar el péndulo. Si se respondiera a esto que es debido a alguna energía que debe fluir a través de nosotros para hacer mover al péndulo, entonces esta energía no sería otra que la fuerza que bien puede llamarse kinética, la cual produce nuestro mismo brazo (nervios), si esta energía fuera de algún otro tipo conocido sería posible medirla tal como se puede hacer con una onda de radio y el sonido.